Blog de Luis

logoversion1

buenprovechoLos documentos de la Administración de Desarrollo Socioeconómico (ADSEF) confirman un diseño para beneficiar con las asignaciones millonarias de los fondos del Programa de Asistencia Nutricional (PAN) y del Programa de Empleo Subsidiado (fondos TANF) a las cadenas de comida chatarra. De llevarse a su conclusión, las subsidiarían con unos $500 millones anuales.

 

El informe que ADSEF le sometió al Gobierno federal sobre el plan piloto "Buen Provecho", que permite la utilización de la tarjeta del PAN en ciertos establecimientos de comida rápida, establece la siguiente distribución: Burger King, el 40.5%; KFC, el 29.5%; McDonald's, el 8.2%; Taco Bell, el 3.1% y Pizza Hut, el 2.1%. Dicho informe solicita la expansión del programa a toda la isla para el 1 de octubre de 2011.

 

Cuando se extrapola a la totalidad de los 643,000 usuarios del PAN, y su presupuesto anual de $2,000 millones, esto representaría unos $400 millones anuales para las cadenas de comida rápida. Ello sin tomar en cuenta el aumento a la tajada que lograrán con sus campañas publicitarias.

 

ADSEF también le ha otorgado $15 de los $24 millones del Programa de Empleo Subsidiado a cadenas de comida rápida. El desglose es el siguiente: $13.5 millones para Burger King (56%) y $1.65 millones para McDonald's (7%).

 

No se justifica usar el 80% de los fondos del PAN y de empleo subsidiado en ADSEF para beneficiar a cadenas de comida chatrarra. Ninguna necesita ese dinero para mantenerse en Puerto Rico. Los empleos que las mismas crean son a tiempo parcial, baja remuneración y cero beneficios marginales. Parte importante de sus ganancias se fuga del país.

 

Cuando se acumula evidencia de lo poco nutritiva y saludable de la comida chatarra, el Gobierno le abre una ventanilla a un subsidio multimillonario. Jurisdicciones como Nueva York los reducen, aquí los aumentan. Mientras un informe reciente de la Cámara de Representantes federal condena el programa "Buen Provecho", por dañino a la salud, aquí buscan ampliarlo. Y ni hablar de cómo esto afecta el gasto público en servicios médicos.

 

¿Quién estará detrás de este subsidio chatarra?